Declaración Universal de los Derechos humanos

Universal Declaration
of Human Rights

 

Damas de Blanco
 -fotos con canción de

Mike Porcel-

 

Derechos Humanos / Human Rights

As physicians, we must have an unwavering commitment to recognize that human public health must above all include a genuine respect for human rights, the dignity of the individual, and the truth.
Como médicos, debemos de tener el firme propósito de proclamar con la palabra y con la acción que la salud pública humana debe por encima de todo respetar genuinamente los derechos humanos, la dignidad plena del individuo, y la verdad.Dr. Antonio Gordon,
sociedad médica finlay

El hombre no puede vivir de la historia, que es lo mismo que vivir del cuento; se necesitan bienes materiales, satisfacer su espiritualidad y de hecho poder mirar para el futuro con expectivas, pero además, un espacio que todos conocemos como libertad.
La Patria Es De Todos.

     
Docudrama del sida en Cuba, como el gobierno revolucionario trata el problema del VIH-1-Sida en la isla.      

 

Entrevista a Oswaldo Paya: Parte I
 

Declaración de principios

 

EL SINDROME DE LA HABANA
Jorge Hernández Fonseca
 

"Yo lo que quiero es una democracia sin los Castro"
Yolanda Huerga, disidente fundadora de las Damas de Blanco, asegura que no confía en una nueva Cuba gobernada por Raúl Castro
EUROPA PRESS - Madrid - 25/04/2008

¿Qué pasó hoy en La Habana?


Mickey Garrote  
21 de abril de 2008

 

  • ¿Que culpa tengo yo de haber nacido en Cuba?

LLAMADAS A CUBA...

Escuche las grabaciones. Se quedará sorprendido.


Cuba: Celulares

Cuba: Compras

Cuba: Habana Libre

 

 

La Patria Es De Todos
The Homeland is Home for All

  • La Patria Es De Todos
    From the City of Havana, Cuba by Félix Antonio Bonne Carcassés, René Gómez Manzano, Vladimiro Roca Antúnez, and Marta Beatriz Roque Cabello.
    June 27, 1997
     

  • The Homeland is Home for All
    From the City of Havana, Cuba by Félix Antonio Bonne Carcassés, René Gómez Manzano, Vladimiro Roca Antúnez, and Marta Beatriz Roque Cabello.
    June 27, 1997

EL GRAN DEBATE NACIONAL CUBANO EN INTERNET:

Otro médico revolucionario en escena

Par de cintas cinematográficas sobre Ernesto Guevara, tildado por los cubanos “El Che” per omnia saecula saeculurum, se han estrenado en Miami antes de aparecer en Cuba. El Ché es, de los personajes de la revolución, el más popular en lo que se refiere a camisetas y botones. Y creo que muchos estarían de acuerdo con la crítica oficial en que: “teniendo en cuenta que el Ché es uno de los personajes más amados y al mismo tiempo odiados de la historia de la humanidad, y no hace falta remarcar las diferencias ideológicas y sociales de los que se encuentran en uno y otro bandos.”

Dicen las malas lenguas, que dentro muy adentro, la popularidad del Ché le hace daño al canceroso comandante porque no es posible que nadie sea mayor que él. De ahí que el Ché, Camilo y todos los demás desaparecieran de alguna manera o de otra. Si esa teoría tiene algo de verdad, entonces obviamente los que han quedado son todos los ineptos e inferiores en sus habilidades comparados -por supuestamente- con el standard del canceroso comandante. No puede haber otro standard. Entonces se formaría una confusión tremenda.

Pero volviendo a la aparición de los filmes del Ché en Miami, el rodaje privado fue acompañado de una demostración pacífica por algunas calles y en frente al teatro en donde se presentaron los realizadores y los filmes. Pero en Cuba, en donde se presentarán las películas este fin de semana, la respuesta a los documentales fue clara y oficial.

La crítica oficial denota la imagen de Camilo de esta manera: “No obstante el enorme parecido del actor, está concebida en el guión de manera tan esquemática que más bien pareciera un cómico de feria.”  Y con respecto al propio Fidel Castro recalca que “atrapa gestos que pasaron a convertirse en un muestrario iconográfico de los primeros años de la revolución, no va más allá del calco; le falta carisma y le falta profundidad.”

Si las películas pueden ser tildadas de tira cómica y superficial por aquellos mismos que les brindaron sus archivos, anécdotas y mitos a los productores, entonces que otra cosa puede esperarse sino una farsa.

La totalidad de lo que fue el Che, especialmente en Cuba, no se podrá saber hasta que los cubanos, libremente, puedan expresarse. En público y en privado. En sus salas y en sus blogs. En los parques y sus periódicos. Sí, dije periódicos y no periódico. Y no dije boletín órgano oficial de ningún Partido. Y eso, va a demorar tiempo porque una vez desmontado el aparato de terror, ese mismo que citó a Yoani y a su esposo hace unos días, habrá que reconocer, proteger y nutrir el renacimiento del espíritu, del alma del cubano. Esa misma alma que el materialismo ha ignorado y todavía no quiere conocer.

Es verdad que hay grandes diferencias ideológicas entre los que adulan al Che y el resto del mundo. La aparición de estas películas y las reacciones en el exilio y en la prensa oficial cubana nos dan una pista de quienes son qué. Por un lado están los que están llenos de ingratitud y ven la falta de profundidad y rigor histórico en las cintas. Por el otro bando están las víctimas que – por ahora - sólo pueden alzar sus voces y carteles porque nunca sus gritos podrán llegar a la gran pantalla mientras exista el terror. 

Y con respecto a la diferencia más fundamental entre los dos grupos, yo creo que la misma se basa en la sinceridad y en la vivencia compartida y no en la ideología. Por mucho que quieran disfrazar el mal para pintarlo de colores bellos justificándolo con cualquier ideología, no hay brocha que puede cubrir tanta maldad ni colores que puedan tapar tanta infamia.


La vasta influencia de Fidel en la medicina cubana

Por razones que van más allá de los temas que prefiero incluir en este blog, la nota de ayer no apareció. Pero hoy, es necesario volver a esta palestra limitada porque ha vuelto a relucir el cirujano español que hace unos años intervino en una o varias de las urgencias que le acontecieron a Fidel Castro. Nos referimos obviamente al doctor García Sobrido.

La prensa de hoy recoge al cirujano español saliendo de un bar con una bata de médico sin planchar. Vaya desfachatez. Y si esa hubiera sido la única noticia ya tuviéramos para conversar. Pero no. Hubo otra.

En el congreso de cirugía que se celebra en La Habana se ha declarado ayer a Fidel Castro “el primer cirujano de Cuba." ¿Qué lejos ha llegado la creatividad revolucionaria sin tener ni vaga idea de donde atravesó la frontera con el disparate?

Y por si había alguna duda, el congreso médico cubano parece que se ha especializado en cuestiones de carcinomatosis abdominal y la rehabilitación de esos enfermos. No necesitamos invitar a ningún experto para que asocie esta encrucijada con la dolencia que viene azotando la suerte del canceroso comandante en jefe de los cubanos.

Y por lo tanto, todos los presentes habrán cantado eso de: ¡Que viva España! ¡Qué lástima! creo que algo así gritaban los voluntarios y guerrilleros manifestantes unas horas antes del fusilamiento de los estudiantes de medicina del 71. Pero ahora, ahora mismo, es insólito que un congreso donde había unos 400 médicos cubanos se cante lo mismo. Excepto que ahora ya no se canta previamente a una gran injusticia en contra de unos inocentes muchachos que se portaron a la altura de sus circunstancias. Ahora es una clase médica politizada que prefiere adular al canceroso comandante y continuar simulando su compromiso ético y profesional con el pueblo de Cuba. Un pueblo que languidece, ya casi psicológicamente muerto – al menos por las pocas señas de vida que da en alguno que otro foro. Entre esas señas de vida están las emanaciones de Generación Y en donde, de acuerdo a El País de Madrid, Yoany Sánchez es regañada por la Seguridad Castrista por exponer lo que piensa. Que marca de comunismo. Sólo el estado tiene control absoluto de los medios de producción. Sólo el estado tiene derecho a pensar y proclamar lo que piensa. El individuo que piense corre el riesgo de ser regañado, encarcelado o eliminado de una forma o de otra. El individuo que se exprese ya sabe que está fuera del orden revolucionario. Y esto no es durante un ataque frontal contra el imperio que siempre nos dicen que es inminente. No. Es per omnia saecula saeculurum. Interesante que este último vocablo del Latín signifique entre otras cosas generación. Quizás por eso la seguridad castrista está tan preocupada con Yoany. Le pudieron haber robado su marca registrada.  

Pero más allá de los análisis y las metáforas, en realidad, este es un día triste no solo para mí, sino para toda Cuba - adentro y afuera - y para la profesión entera - adentro y también afuera. ¡Que Dios tenga piedad de nosotros! Y de ellos también.


El Día Internacional del SIDA en Cuba

El Día Internacional del VIH/SIDA, el primero de diciembre, ha servido para que fuentes del MINSAP cubano den a la publicidad su entendimiento de las epidemias del VIH/SIDA en Cuba. Ya no se divulga ampliamente como en años atrás que “la epidemia de VIH/SIDA cubana está bajo control.” Actualmente, hay por lo menos 10,454 personas infectadas con VIH (virus de inmunodeficiencia humano). Oficialmente, la tasa de infección es de 0.1%. Contrastan estos datos con los que se hicieron públicos hace apenas dos años cuando la tasa nacional oficial era de 0.05%. Los datos oficiales en enero del año 2006 d aban a conocer que había un total de 3 969 personas que vivían con VIH. Hay que preguntarse, ¿Porqué se ha más que duplicado la tasa de infección del VIH en Cuba?
El VIH - en Cuba- no es una enfermedad cualquiera. Cuba ha considerado el VIH primero una afección capitalista que obviamente no podía manifestarse entre los comunistas criollos. Segundo, un ataque por un virus maligno que se había escapado de los laboratorios secretos de la CIA en Fort Derrick. Ataque que Cuba, como bastión de la revolución en contra al imperialismo yanqui debió de haber derrotado con simplemente publicar la noticia en el Granma. Y tercero, un germen americano, que de a acuerdo a lo que declaró el Dr. Jorge Pérez Ávila a la CBS de Norte América en su programa “60 Minutos”: “Es una enfermedad de homosexuales.” Después de tantas teorías – ninguna de las cuales llegó a la prensa internacional con la misma presencia de la teoría del Presidente Sur Africano Mebecki – que simplemente dijo que el virus del VIH no tenia nada que ver con el SIDA; Cuba declaró la enfermedad, su estudio, su epidemiología un secreto de estado. Algo parecido a la enfermedad de legendario comandante en jefe que según dicen vive pero no se ve. ¡Que lástima que el VIH/SIDA siga viviendo en Cuba y también se vea en la isla!
Los problemas primordiales que existen en Cuba con el VIH/SIDA son la negación, la simulación y la reclusión. La negación existe en todos los niveles de sociedad cubana. La sufren los cubanos de a pie, el pueblo en general, y también la sufren los dirigentes. La simulación abarca el hecho de que el VIH/SIDA se manifiesta en formas diversas y en una sociedad donde no hay una determinación pública de encontrar el VIH/SIDA es muy fácil diagnosticar la pneumonía, un linfoma, un tipo de cáncer u otro, afecciones cerebrales, problemas plaquetarios, etc. Sin mencionar el VIH o el SIDA. De ahí que sean muchas las epidemias que están creciendo con la pandemia de VIH/SIDA: la epidemia de tuberculosis y la epidemia de cáncer del cuello uterino entre otras. En Cuba y entre los médicos cubanos no es políticamente, ni socialmente, ni médicamente correcto pensar ni diagnosticar el VIH o el SIDA. Y tercero, existe la reclusión que va desde el hecho que muchos pacientes con VIH/SIDA son atendidos por las caridades internacionales, inclusive la Caritas de la Iglesia Católica y los esfuerzos del Padre Fernando de la Vega hasta el hecho que s e ha prohibido a investigadores a abordar el tema y el asunto del VIH/SIDA en Cuba. Es una verdadera reclusión de información y de esfuerzos. Me atrevo a asegurar que esta última faceta del secreto del SIDA en Cuba es la más maligna de del problema. La reclusión de la información, de los que pueden y debieran estudiar la enfermedad y el aislamiento en que viven los médicos cubanos con respecto a especialistas internacionales son ataduras trágicas de la epidemia en Cuba.
El logo cubano de la batalla en contra del VIH/SIDA demuestra inconcientemente la necesidad de cambio con respecto al VIH/SIDA en Cuba. La clásica cinta roja está abotonada con un sello que tiene aspecto oficial. Ese sello, hay que borrarlo. Y hay que borrarlo porque el mismo significa la reclusión y la simulación. Una vez liberada la cinta roja se podrá eliminar la negación que pudo haber sido algo natural en frente a una enfermedad terrible. Pero ya pasados los años la negación es un vestigio de otra era.

La batalla contra el VIH/SIDA no puede ser la batalla de un gobernante, de un partido, tiene que ser la batalla amplia de todos los que pueden y quieren. Porque con respecto al VIH/SIDA no se va a poder hacer ningún tratado, ningún negocio, ningún trueque. Solamente, como hasta ahora, podrán mantener un control férreo sobre la información, pero nunca sobre la enfermedad. Y si no es así, ¿Porqué se ha más que duplicado la tasa de infección del VIH en Cuba?


La Gran Paradoja Bio-Mecánica cubana

Desde hace ya más de 30 años venimos examinando a cubanos pertenecientes a las múltiples oleadas de refugiados y visitantes que desembarcan en estas costas. En un trabajo que llego a la páginas del Lancet, compare el fenómeno de intentar ver la realidad de la salud pública e individual cubana a través de las experiencias que teníamos examinando a emigrantes de la isla.
Comparé tales quehaceres personales con la experiencia que pudieran haber tenido los mecánicos de autos locales con los vehículos producidos en Detroit, la capital automotriz de Norte América por aquella época. Obviamente, los mecánicos pudieran haber discrepado con las descripciones y especificaciones de los ingenieros de Detroit. Después de todo la experiencia de los mecánicos no solo tenía en cuenta el vehículo sino también su trato, trayectoria, sus averías y hasta su propia vida.
Ayer, por esas cosas de la vida del médico, una señora cubana de unos 50 años me pidió una medicina para la artritis que sufre su padre en la isla. Me aclaró enseguida que el mismo tiene 80 años “en Cuba.” “Eso es,” y recalcó, “no aquí.” “Porque aquella gente está destruida.” El intercambio me puso a pensar y más tarde por la noche decidí compartir estas líneas.
Es cierto que desde 1960 hasta la fecha se ha organizado un sistema integral de salud en la isla de Cuba. Es también cierto que los cubanos hasta la desintegración de la Unión Soviética tenían acceso a las instalaciones de atención médica en la isla. Eso es, a casi todas. Y también es cierto, que la atención médica y la salud en general se han puesto en función de la política y de las directrices del único partido que es reconocido en la isla. Es como si en los Estados Unidos, donde el sistema de salud no es ni remotamente ideal, en donde hay mas de 46 millones de personas sin seguro médico, eso es sin acceso directo y automático a un médico primario, se dejara sin acceso a la atención medica a los miembros del partido republicano a raíz de la elección del partido demócrata. Eso, aún en Norte América, seria inconcebible.
Pero volviendo a la paradoja que visualicé anoche, por el lado biológico la realidad es que el cubano está literalmente abatido. Ha sufrido uno de los regímenes de vida más duros del continente y vamos contando para los 50 años. Su alimentación ha sido regulada por una libreta que desde hace ya mucho tiempo no da ni los que es mínimamente necesario. La perenne carencia de jabón y los más elementales enseres con respecto a la higiene personal y pública hacen de la existencia en Cuba una verdadera agonía. El mismo resolver de día a día, buscar la “jama,” resulta agotador. Y los remedios para sus dolencias, si no tienes “fula” o parientes en el exterior “eres muerto al campo.”
Por el otro lado, por el mecánico que atiende los carros en Cuba – en donde no entran autos fabricados en Norte América desde 1960 – tiene trabajo de sobra. Los viejos armatostes de los cuarenta y los cincuenta ya son parte del escenario típico que los fotógrafos y turistas esperan apreciar en la isla.
¿Qué diferente ha sido la realidad de estos vehículos con la de los seres humanos a los cuales pretender servir? Están bastante pintaditos, acoplados por dentro a varios tipos de piezas de todas las partes del mundo – como si se hubieran hecho no solo cirugía plástica sino también transplantes. Están brindando servicios a particulares y porqué no a turistas también. Quien sabe si también alguno que otro brinda servicios a la oficialidad, pero eso sí, de una manera muy discreta y meritoria de la secreta.
Esta analogía nos brinda una realidad que compartimos.
Existe una gran diferencia entre el ser humano cubano y la chatarra americana que deleita a los cubanos y los turistas por igual. Y aunque el gobernante de turno afirme cada vez que se acerca un ciclón que la prioridad del gobierno revolucionario es preservar la vida humana, la realidad es que la vida humana del cubano en la isla no parece valer ni ser prioridad de nadie. Una vez que las estadísticas estén cumplidas, ¿de qué sirve el cubano?
Esta es la realidad que se percibe. Por que se puede matar a un ser humano de un solo golpe ya sea en el paredón o en el calabozo. Pero también se puede matar a un pueblo entero poco a poco, sofocando todas sus ansias de ser, todos sus sueños de hacer, todos sus deseos de elegir, y su esperanzas de libertad evocando una o otra ideología, ya sea de turno u obsoleta, mientras se culpa de todas las desgracias al temible imperio madre de todos los males. Pero esta racionalización, como la canción de Arsenio Rodríguez, nos sugiere que “todo es mentira…nada es verdad.”


¿Dónde está el “coco” de los cubanos?

Desde el principio de las primarias norteamericanas hace ya casi dos años oí que los cocos de Iowa, estado de la Unión Norteamericana del medio-oeste, estaban siendo encuestados porque esos mismos cocos iban a ser los que votarían, en una especie de consenso, para elegir al ganador de ese estado en las primarias. Me llamó la atención eso de los cocos de Iowa y aunque no entendía bien ese concepto me imaginé que eran personas que cavilaban la situación y decidían por donde orientar su partido y la sociedad.

Ya los resultados de las primarias han sido conocidos por algún tiempo. Aunque en realidad había – en algunas jurisdicciones – más de diez candidatos a la presidencia de los EEUU, los principales eran Barack Obama y John McCain. El pasado 4 de noviembre los ciudadanos norteamericanos de todas las etnias y colores votaron y Obama resultó el ganador. Obviamente, ya se está preparando el equipo de transición para la nueva administración del gobierno norteamericano.

En las postrimerías de la campaña electoral, el comandante en jefe de los comunistas cubanos le dio su apoyo a Obama. Sin embargo, posterior a las elecciones, en una de sus reflexiones epistolares, anotó que es ingenuo pensar que habrá algún cambio en la política de los EEUU -tildado “el imperio” siguiendo los guiones de una novela de antaño- con respecto a la Cuba y la América Latina.

Se me ocurre pensar que esas reflexiones responden a un coco cubano. Eso es, a una especie de comité central que acumula datos de la actualidad y decide salir a la palestra pública con una u otra directriz de acuerdo a ciertos criterios que ellos valoran. Y digo que las cada vez más frecuentes reflexiones que – a propósito - encuentran su salida del país no en un yate de segunda clase ni en una balsa ni en un cohete sino por el Granma, vehículo informativo y orientador del partido comunista cubano, nacen de un coco cubano.

Y prefiero pensar que es un coco cubano porque es ilusorio pensar que una persona – sea comandante o cabo raso, lamebotas o inversionista – que no se pueda ver – por la razón que sea – y lleve enferma desde el 31 de julio del año 2006 después de varias intervenciones quirúrgicas mayores pueda en realidad ser ese coco solitario, ese coco perspicaz y permanente que ni se seca ni se cae. Ni siquiera con la esperanza de que nazca otro árbol y de más cocos con los cuales se pueda poblar este planeta. Y por supuesto, con esperanzas de ir al espacio y más allá.

Pero volviendo a la paradójica vuelta que ha dado el coco cubano con respecto a Obama y a su política hacia Cuba, hay que reconocer que el coco cubano ha hecho sus arreglos con todos los presidentes de los EEUU desde el legendario Eisenhower hasta el último Bush. En todas estas componendas, el coco cubano jugó muy bien con la actualidad de cada época a nivel mundial ofreciendo su ayuda en una forma u otra en cambio de su protección. Ahora, en estos tiempos de inestabilidad financiera, recesión, de más de una guerra rodando, y el hasta ahora inesperado acontecimiento de la inauguración de un presidente negro en los EEUU hay que pensar que los arreglos de antaño no van a perdurar ahora.

Es tiempo de cambio. El cambio que ocurrió en Cuba en 1933 y se firmó en el 34 por el cual se abrogó la Enmienda Platt, los norteamericanos abandonaron la llamada Isla de Pinos y varias bases militares inclusive una en Bahía Honda va a parecer pequeño cuando este cambio que está empezando termine. Entre otras cosas esperamos la liberación de la base de Guantánamo y el fin de los gobiernos cubanos apuntalados desde el exterior a pesar de llevar diferentes tonos de pintura nacionalista. Ese cambio está cerca y los cubanos deben de prepararse para él. Y del coco qué. Hay que preguntarse: ¿Por dónde saldrá el coco cubano a la hora del cambio?



Expertos Para Qué. Que vengan la conciencia y el valor.

Entre las anécdotas de viajeros y las entrelíneas de los reporteros destacados en la isla se puede llegar a ver una realidad cubana que salpicada con algunos correos electrónicos que escapan la irregularidad del servicio eléctrico en la isla nos puede hacer llegar a algunas conclusiones.

La ideología ya ha pasado de moda. Hace 50 años cuando se discutía en las aulas, en las salas de las casas y las casitas, en las esquinas y en los patios si el comunismo como sistema de vida y de gobierno sería beneficioso para Cuba se planteaban – en general - argumentos dignos de los seres humanos. No somos ingenuos, ya en esa época nuestro destino estaba dictado por los grandes del mundo en consorcio con la caterva que se había disfrazado de patriota. Ya todo aquello ha pasado. El penúltimo viento que pasó por la isla se llevó los últimos brillos de barniz que le quedaban al comunismo insular castrista. Ahora ya no es por la libreta para la igualdad de consumo. Ahora es a la cañona para alimentar la corrupta fuerza policial cubana y aparentar que están arriba de la bola los dirigentes de puño y dedo. ¿De qué estamos hablando? De que vas por la calle en Manzanillo o en La Habana -no importa en donde- llevando una jabita con algo para comer, por ejemplo limones, y  te para el guardia, te revisa el contenido de tu jaba y te confisca los limones. Y lo mismo pasaría con cualquier tipo de comestible. Igual sería el comportamiento si te cogen con cualquier material de construcción. Excepto que entonces la multa sería mayor y la sentencia te llevaría a la cárcel. De nada sirve cualquier explicación porque en Cuba ya – como la canción – todo es mentira, nada es verdad. Adiós a la ideología y arriba con el bandolerismo oficial. ¿Vamos a ver a cuantos ingenuos conquista este lema?

En Cuba hay hambre. Lástima que el gobierno revolucionario tenga un plan de reforma agraria por el cual desee llevar alimentos a la mesa de los cubanos pero no pueda ejecutarlo. Digo lástima porque en estos 50 años cuando no ha faltado el plan, ha faltado la estrategia, cuando ha habido estrategia no ha habido plan y lo que siempre ha habido es mentira, represión y la intriga internacional para mantener en el poder al más inepto cuerpo de gobernantes que Cuba ha conocido. Y digo esto no basado en las estadísticas sino basado en el grado de sumisión y simulación del cubano de hoy.

Pero volviendo a la reforma agraria, ahora se dan cuenta que el sector agrícola ha estado tan descuidado por tanto tiempo que ahora no hay agrónomos ni veterinarios. ¡Esto es comunismo señores! O mejor dicho, socialismo. Ya el socialismo se acabó hace tiempo cuando despareció el subsidio soviético.

Fíjense cual es la realidad. Los revolucionarios tienen un plan pero no tienen el personal para llevarlo a cabo. En el 1960, cuando no tenían un plan entonces tenían el personal. En aquella oportunidad todas las siembras y empresas que confiscaron los revolucionarios hicieron que la producción cayera al suelo. Antes porque no había un plan, ahora porque no hay expertos.

Valdría pensar que después de todo, los cubanos no necesitan expertos. Lo que necesitan mayormente los cubanos es conciencia para discernir su situación actual y valor para expresar no tanto su dolor y sus quejas sino también su voluntad. Sí. Su voluntad de ser. Su voluntad de ser dueños de su propio destino. Su voluntad de ser protagonistas de su propia historia en su propio país.

Me pregunto si los cubanos en la isla tienen la capacidad, en su mayoria, (pues sabemos que hay algunos extraordinariamente aptos) para saber cual es su voluntad. ¿Tendran suficiente confianza y seguridad en si mismos para saber tomar decisiones? Se que pueden tomarlas, pues para bien o para mal, serian SUS deciciones, y por lo visto, no hay evidencia que seria peores que las que toma el gobierno por ellos. Pero me pregunto si ELLOS se consideran capacitados para tomarlas. Recuerdo que cuando mi tio abuelo, tio de mi mamá vino de Cuba de visita hace como 20 años no podia decir si queria el cafe con leche con tostadas o con un pastelito. Como nunca habia tenido la opcion, no sabia decidir.
La pregunta es: ¿necesitan conciencia para discernir? ¿O voluntad? O simplemente ¿seguridad en ellos mismos?


Pasó IKE, y ahora IKE que buscar comida donde no la hay y la verdad es que no IKE como reconstruir nada porque no IKE con que!

En Cuba solo se habla de IKE. Se vive - los que estamos vivos - en el mundo después de IKE. Y la gente se sigue preguntando que en dónde es que IKE. Y final todo se debe a que no IKE.

Como todos saben el huracán pasó por esta bella tierra – en su totalidad - para limpiar … porque el agua es un agente que limpia. Sin embargo, IKE también paso para podar. Si para cortar. Algunos le dicen jocosamente el huracán leñador, el desmochador, el Atila cubano por la cantidad de árboles que tumbó. Otros le dicen el agente demoledor porque yo creo que no hay casa cubana en donde se salvaron todas las puertas, todas las ventanas y aún todos sus techos sin hablar de las paredes. A todo el mundo le ha tocado algo de la destrucción. Hay que preguntarse dada la generalidad del desastre si IKE era socialista.

Solo para que tengan idea, muchas casas las demolió totalmente. Algunas calles parecen basureros abandonados. Claro que eso no fue sólo por su gran fuerza sino porque la mayoría de las estructuras cubanas son casas con más de 50 años. Por ejemplo, en los centrales de Chaparra y Guatemala (antigüo Preston), que ya no existen como centrales azucareros, hay que pensar que esas casas son del tiempo de los americanos. Y eso quiere decir – invocando el tan cacareado bloqueo - que desde aquella época no se le ha puesto más nunca una tabla ni un ladrillo a ninguna de esas casas. Y ahora viene el ciclón y las destruye. No todo ha sido destruido pero a todo el mundo le hay tocado algo de la destrucción.

Me llamó mucho la atención el comportamiento del cubano de hoy, del hombre con quien vivimos. Aquí en Holguín – durante la hora de más viento, cuando IKE hacía más daño en los techos de las casas y las tejas, los pedazos de tabla y zinc volaban vi a la gente del barrio saliendo de sus casas con unos cascos y se estaban llevando las tejas y los pedazos de techos. Se los estaban robando me imagino con ideas de poderlos utilizar en la construcción o el comercio después del huracán. No he visto a esa gente después. Ha caído tanta agua que en realidad no sé si se exiliaron, si viven o mueren. No pueden haber muerto porque nos dicen que sólo han muerto 5 cubanos.

Y ahora, a pesar de la tristeza que embarga a toda la isla, ya sabemos la verdad, de acuerdo a los que nos han dicho oficialmente Cuba no tiene con que reparar los daños. Eso de por sí no es tan serio porque ninguna sociedad – después de todo - es perfecta. Pero ¿cómo es que nos hemos vuelto una isla tan aislada de todo el mundo que nos puede y nos quiere ayudar? Hay que preguntarse: ¿Que es lo que IKE en el futuro de Cuba?


Ni con dólar ni sin dólar.
Pero ya llegó la hora

El huracán Ike llego a Holguín y mi familia estaba dividida con respecto a salvaguardar la casa. No hay nada Nuevo en la division de la familia cubana. Las circunstancias y subsecuentes eventos de esta división son nuevos. Nunca nos imaginamos que iba a ser un fenómeno tan grande y peligroso. Al fin, nos quedamos la mitad de nosotros en nuestra vivienda porque teníamos miedo a que nos robaran todo. El resto se refugió en la casa de enfrente que era una estructura más sólida. Ahora estamos vivos pero divididos en dos partes diferentes pero compartiendo la misma suerte en el mismo escenario. Los dos bandos estamos igualmente aislados, sin electricidad, sin agua potable, y no tenemos con qué cocinar. Se nos han roto las ventanas y la puerta casi nos la tumban. Los prospectos para que vuelva el suministro eléctrico es de unos 6 meses. Del agua no sabemos nada.  No se consigue nada ni con dólar ni sin dólar.

Mientras tanto, los comunistas siguen buscando ayuda en el partido, el partido único y eterno. Pero ni los secretarios, ni los dirigentes, ni los cuadros partidistas, ni mucho menos los comités ni los milicianos han podido hacer frente a este fenómeno de la naturaleza que al cabo de 50 años pone en juego el poder absoluto de los comandantes revolucionarios en la isla de Cuba.

El pueblo, en estado de shock, sediento y con esperanzas de todo tipo de ayuda física, sicológica, social y económica busca en vano por las calles llenas de escombros, cruzando las inmundas aguas a pie o en bicicleta sin saber para donde mirar y mucho menos para donde ir. Ya hemos buscado en donde pudo haber habido y no hemos encontrado mas que escombros, agua, viviendas y almacenes sin techos, y más gente buscando – al igual que nosotros – como seguir resolviendo. Porque el mismo pueblo se ha acostumbrado a resolver y piensa – en esta hora de crisis - que esto se resuelve mañana. Con el partido, con las reflexiones de Fidel, con la visita de Chávez. Pero no. Basta con mirar alrededor: más pedazos de madera, palos, ventanas desarticuladas, pedazos de paredes y de techos, puertas quebradas, árboles en el suelo algunos con las raíces que ahora tratan de llegar al suelo desde su base perpendicular para – ir resolviendo. Pero nadie, ni la misma naturaleza probablemente contagiada con la ideología reinante, sabe como se sale de esta crisis. Y del partido ni se diga. Quizás este es el fin, el fin de aquello que dicen que era eterno. Ya todo está al terminar. Pero han pasado tantos años sin ver ningún cambio efectivo que quizás la palabra cambio tampoco tiene significado en Cuba.

La gente se pregunta: ¿Dónde esta la ayuda para Cuba? Por un lado está la comunidad en el exterior separada de Cuba por el férreo control que ejerce el gobierno revolucionario con todo lo que tiene que ver con Cuba. Fidel nunca aceptaría ayuda de nadie excepto de su propia gente. Por el otro lado está la torpeza de los dirigentes comunistas que se aferran al poder sin darse cuenta que a pesar de su entendimiento marxista de la historia hay en verdad fuerzas mayores ante las cuales ahora tienen que rendir cuentas. ¡Ha llegado la hora!

En estos momentos la palabra ha quedado muda. Las reflexiones del comandante parecen nacer de una locura generalizada que ha llegado a su completa madurez. El dólar que tanto le ha servido a los comunistas ya no vale nada porque no hay nada que comprar con el dólar. Lo que falta no es el dólar sino es la voluntad por parte del pueblo para reclamar lo que le corresponde. La hora es ahora de tornar la fuerza del huracán en una efectiva e inteligente fuerza social popular que cambie por ya el trágico y malentendido destino de los cubanos. Que después de andar- a veces sin saber porqué - errantes en su misma patria algunos y  por el resto del mundo los otros por los últimos 50 años, ahora piden y reclaman la libertad, buscan la igualdad y quieren terminar con la desigualdad.

¡La hora es ahora.! Para Cuba y los cubanos: Libertad.


Lo que va de ayer a hoy; de la rebeldía nacional a la sumisión general de la población." Pero…

Por lo menos, ya no se oye la voz tronitonante de Fidel, ya no sermonea, ya no regaña, y, si da órdenes, lo hace al menos en susurro. ¿Les parece poco?". "Qué alivio",

Volví a verme en Marianao, después de siete años. Allí, en el barrio de mi infancia y adolescencia. Anduve por la calle 102, por el Obelisco, por mi destruido instituto (ahora sin ventanas), lejos de la parte de la ciudad acicalada para el turismo. Y confirmé lo que ya sabía, que esas calles habían acabado por destruirse. No es que pareciera, como se ha dicho, el paisaje después de la batalla. Se trataba de algo más complicado: el paisaje de una ciudad agobiada por la espera del bombardeo que no tuvo lugar. Infructuosa, la espera había consumido las fuerzas y dejado en su lugar la reacción igualmente inútil de la desidia. Una espera que nada esperó y nada espera. En todo caso, la batalla había sido la de la espera sin esperanza.

La noche que salí de La Habana rumbo a Barcelona, la calle de mi casa, por una rotura en las extenuadas cañerías, estaba inundada de agua. La noche que regresé, luego de siete años de ausencia, la calle se hallaba igualmente desbordada. No pude evitar la ilusión de que el tiempo no existía.

Todo simulaba encontrarse en idéntico sitio: mi pequeña casa de madera, tan poco pretenciosa, con sus antiguos muebles; los libros estropeados por los años y la humedad, en el orden en que los dejé, en los estantes habituales; y la familia que, a pesar de pérdidas notables, daba la impresión de perseverar en su conformidad, dueña de idéntica calma y resignación, de un estoicismo que el discreto matiz de jovialidad no lograba disipar. "El cuartico está igualito", exclamó alguien, repitiendo el verso de un bolero de Mundito Medina.

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